

Malou Verharen y Ferdinand Hartgers, admiradores de diseñadores como Hussein Chalayan, Zaha Hadid o Tomas Saraceno, pueden bajo mi punto de vista sentirse muy satisfechos, ya que bajo cada una de sus creaciones, se aúnan las diferentes artes. ¿Acaso sus diseños no tienen parte de la arquitectura?, o, ¿armonía naturalista? Y es que, no puedo evitarlo, pero cada vez que veo que la moda se convierte en el escaparate móvil de diferentes disciplinas artísticas, me emociono.

